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Investigación

Entrevista
Luis Planas Puchades, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación

‘Hay que reforzar las actuaciones para incrementar el consumo de frutas entre personas de 16 a 49 años’

Este valenciano, nacido en 1952 y licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia, es el ministro de Agricultura del gobierno del socialista Pedro Sánchez. Antes de ocupar el cargo contaba con una amplia trayectoria en el ámbito político agrario, y entre otros había sido consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía en dos etapas diferentes. Tras el anuncio de elecciones generales el 28 de abril, esta corta legislatura está a punto de concluir. En esta entrevista repasamos con él la actualidad del sector, centrada sobre todo en la fruticultura.

 

Ante la crisis de la actual campaña citrícola, ¿qué medidas se están tomando desde el ministerio?
La actual campaña ha presentado ciertas singularidades que han determinado un mercado con cotizaciones inferiores a la media de años anteriores, como elevados volúmenes de producción, menores calibres, retrasos en la maduración en algunas variedades, competencia con productos importados o un limitado movimiento en los mercados europeos.
Con el objetivo de regular el mercado, y a petición del sector, antes de finalizar el año aprobamos un programa de retirada de 50.000 toneladas de cítricos para su transformación en zumo y distribución a través de entidades benéficas. Estas retiradas se realizan en el marco de los programas operativos de las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFHs) y reportarán al sector 12,5 millones de euros. Por supuesto, esta acción es adicional a la posibilidad que ya tienen las OPFHs, por decisión propia, de retirada de fruta en el marco de sus programas operativos, al amparo de los cuales ya se habían retirado 10,5 millones de kilos entre septiembre y diciembre del pasado año. Además, a efectos de paliar las dificultades financieras que está originando esta situación a los agricultores, hemos visto la necesidad de complementar la medida de retirada de urgencia con otras relativas a la financiación y fiscalidad, las cuales también deberán tener un impacto inmediato. Entendemos que, a corto plazo, la aplicación de estas medidas atenuará los efectos más apremiantes.
En todo caso, es necesario trabajar de manera conjunta para garantizar un futuro sólido y estable para el sector y consolidar su posición como primer exportador de producto en fresco. En este sentido, estamos elaborando un diagnóstico de la situación sobre aspectos coyunturales y estructurales del sector citrícola, que sirva de base para la elaboración de un programa de futuro que permita su relanzamiento. Nuestra intención es que dicho programa contenga un abanico de herramientas de apoyo a los citricultores, con medidas dirigidas a organizar y reestructurar el sector, a mejorar la planificación de los mercados, a equilibrar la cadena de valor y a potenciar el consumo.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) está dispuesto a tomar cuantas medidas sean necesarias para mejorar la estabilidad y el futuro del sector citrícola español y, en ese contexto, una interprofesional citrícola eficaz y organizaciones de productores articuladas son fundamentales por parte del propio sector.

¿Y en el caso del veto americano a la aceituna negra española que ha provocado graves pérdidas a nuestros productores?
El procedimiento antisubvención y antidumping tiene un trasfondo distinto. Fue abierto por la Administración de EE. UU. con el fin de restar competitividad a nuestro sector y reducir sus ventas en el mercado norteamericano, que es el primer destino de nuestras exportaciones de aceituna de mesa. El perjuicio que está causando a nuestro sector es importante, con unas pérdidas en los diez primeros meses de 2018 de 22,7 millones de dólares.
Pero, además, se ha puesto en cuestión el actual modelo europeo de ayudas agrícolas de la Política Agrícola Común (PAC) que reciben los productores de aceituna de mesa y el conjunto del sector agrícola comunitario. Ayudas que están incluidas en la caja verde de la Organización Mundial de Comercio (OMC), desacopladas de la producción y que, por tanto, no generan distorsiones en el comercio internacional.
El Gobierno de España, cuya implicación ha sido máxima desde el primer momento, ha solicitado una batería de medidas a la Comisión para paliar la situación. Así, como primera respuesta, la Comisión ha planteado incluir 2,5 millones de euros para el sector de la aceituna de mesa en el programa de promoción de la UE para el año 2019.
Además, estamos realizando el seguimiento del mercado de aceituna de mesa, con el objetivo de detectar de forma rápida posibles deterioros de la situación de sector, que justifique la solicitud de una ayuda a los productores y a la industria de aceituna de mesa española.
El pasado 29 de enero la Comisión Europea solicitó ante la OMC, a petición de España, el inicio de consultas formales con Estados Unidos por entender que este país ha incumplido la normativa de la OMC. Si estas consultas no permiten llegar a una situación consensuada, se dará paso a un recurso ante el órgano de solución de diferencias de la OMC.

¿Cómo ve la intensificación en cultivos como el olivar y el almendro? ¿El futuro va hacia allí o hay riesgo de ‘burbuja’?
El proceso de intensificación de la agricultura y, en particular, de los cultivos del olivar y el almendro tiene como objetivo la mejora de la rentabilidad de las producciones.
En la actualidad, el cultivo del almendro está claramente en expansión en nuestro país y se están obteniendo producciones de gran calidad. En el caso del olivar, en los 30 últimos años el proceso de intensificación ha permitido un incremento de la producción de aceite de oliva y del nivel de vida en las zonas productoras. En concreto, hemos pasado de una media de 700.000 toneladas en el periodo 1990–2000, a 1.200.000 t en las últimas seis campañas, lo que ha supuesto nuestra consolidación como primer productor mundial y nuestro liderazgo en los mercados internacionales, en los que se está incrementando su consumo.
El sector oleícola español es consciente de que el mejor instrumento para garantizar la rentabilidad de todos los operadores de la cadena y el mantenimiento de nuestros mercados es lograr una estabilidad de las cotizaciones. Por ello, desde el ministerio se ha apostado por avanzar hacia la autorregulación del sector que permita regular los volúmenes a comercializar, con el fin de lograr la necesaria estabilidad de los precios al productor y al consumidor. Desde el ministerio se realiza un continuo y exhaustivo seguimiento de los distintos productos agrarios y, por el momento, no se han detectado señales que determinen que la expansión de estos cultivos pueda tener efectos contraproducentes.

¿Cómo se está desarrollando el plan de medidas para la mejora del sector de la fruta dulce? ¿Se están cumpliendo los objetivos fijados?
El pasado 21 de enero se publicó el Informe de Seguimiento del Plan de Medidas para la Mejora del Sector de la Fruta Dulce, alguna de cuyas medidas ya se ha desarrollado (la reducción del índice de rendimiento neto para este sector en el ejercicio fiscal 2017, para inyectar liquidez al sector) y se están sentando las bases de otras iniciativas, de carácter más estructural, para ir logrando objetivos.
Por ejemplo, se han aprobado cambios normativos enfocados a mejorar el control de la oferta, la comercialización y la gestión y prevención de crisis, y se ha iniciado la tramitación de proyectos normativos para facilitar las exportaciones, cuestión fundamental en un sector que envía fuera de España cerca de un millón de toneladas.
En cuanto a la promoción del consumo de fruta dulce, el ministerio ha hecho un esfuerzo importante a través de campañas específicas, como la de ‘Fruta de Hueso, de corazón’, en colaboración con la Real Federación Española de Natación, o el tradicional Programa Escolar de Frutas y Hortalizas que fomenta el consumo entre los niños, consumidores del futuro.
Además, desde la campaña pasada este ministerio trabaja en la ampliación del nivel de información sectorial que ayude a la planificación y el seguimiento de las campañas, mediante una publicación semanal de producciones, retiradas, exportaciones y precios, entre otros parámetros, durante toda la campaña de fruta hueso.

‘Una interprofesional citrícola eficaz y organizaciones de productores articuladas son fundamentales’

España exporta cada vez más fruta, ¿2019 seguirá esta tendencia? ¿Están trabajando en nuevos protocolos para acceder a nuevos mercados?
El sector de la fruta tiene una vocación exportadora innegable. Según los datos de EUROSTAT, las ventas de frutas y hortalizas en el exterior superaron los 15.000 millones de euros en 2018. En el caso de los cítricos, somos el primer exportador mundial de frescos del mundo, y estoy seguro de que, al margen de coyunturas, el sector mantendrá su actual puesto de honor en los mercados exteriores.
Somos conscientes de la gran concentración que existe en el mercado comunitario y se está trabajando con intensidad en la búsqueda de nuevos mercados, lo que permitirá a los productores diversificar la oferta y obtener mejores resultados.
Fruto de este trabajo, en los últimos meses se ha conseguido la apertura de nuevos e importantes mercados, como la uva de mesa para China y Vietnam, o el melocotón y ciruela a Argentina. También se está trabajando en nuevos protocolos para exportar productos como el caqui y los cítricos a Perú, fruta de hueso y fruta de pepita a México, cerezas a Argentina. Y se están dando condiciones para mejorar el acceso de nuestros productos a importantes mercados asiáticos como Japón, China o Vietnam.
Otro aspecto importante en el que estamos trabajando es en lograr que el procedimiento administrativo de solicitud y emisión de los certificados fitosanitarios de exportación sea claro, sencillo y ágil para facilitar los procedimientos para nuestros exportadores, sin que por ello se pierdan las garantías que el certificado oficial debe ofrecer a los países terceros.

¿Qué puede suponer para nuestro sector frutícola la salida del Reino Unido de la UE?
El ministerio ha realizado un análisis exhaustivo de las posibles repercusiones en la UE de la salida del Reino Unido, en todos los sectores que están en el ámbito de nuestras competencias. De este análisis se desprende que el sector de las frutas y hortalizas es uno de los que puede tener mayores consecuencias. De hecho, el valor de nuestras exportaciones de frutas y hortalizas a Reino Unido asciende a más de 1.900 millones de euros anuales. A las posibles pérdidas directas habrá que sumar las que se podrían producir como consecuencia de la bajada de precios en toda la Unión por el incremento de la oferta generado. Además, los productos destinados al Reino Unido pasarán a tener un control aduanero tradicional, con un incremento de los correspondientes controles técnicos y documentales.
El ministerio ha tenido en cuenta estos factores a la hora de establecer nuestro Plan de Contingencia. Además, hemos transmitido a la Comisión Europea la necesidad de tener establecidas de antemano las medidas necesarias para poder evitar, en la medida de lo posible, una crisis de mercado como consecuencia del Brexit.

El sector agrario se queja que en materia de productos vegetales hay un ‘escaso’ o ‘ineficaz’ control de la UE para evitar la entrada de nuevas enfermedades. ¿Qué opina al respecto?
Las importaciones de materiales de origen vegetal desde terceros países están sometidas a requisitos fitosanitarios armonizados a nivel de toda la UE. Además, en casos como el de los cítricos, existe un nivel de protección importante, ya que todas las importaciones desde terceros países están sometidas a un control obligatorio por parte de los inspectores de sanidad vegetal de los puestos de inspección fronterizos (PIF).
En este contexto, el MAPA trabaja en una doble vertiente. A nivel interno, ejerce la coordinación funcional de los PIF y trabaja en la formación continua de los inspectores. Y desarrolla una labor constante con las autoridades de la UE para revisar la normativa fitosanitaria europea, con el fin de mejorar la protección de las producciones mediterráneas.
Entre otras cuestiones, se ha logrado que la nueva legislación fitosanitaria suponga la inmediata regulación de determinadas producciones no reguladas hasta el momento (uvas, fresas, kiwis, aguacates…), y la Comisión Europea está en línea con el ministerio a la hora de establecer unas frecuencias mínimas de control obligatorias para todos los productos y en todos los Estados miembros.
Y la interprofesional del sector de la fruta dulce, ¿para cuándo?
El pasado mes de diciembre el sector de la fruta de hueso manifestó a este ministerio la intención de crear una Organización Interprofesional de la Fruta de Hueso, con el objetivo inicial de la promoción del consumo de fruta en el mercado interno.
Los primeros pasos se están dando. De hecho, el 30 de enero el ministerio reunió al sector para resolver dudas e informar sobre los requisitos para el reconocimiento de la interprofesional. Ahora, son las asociaciones interesadas las que deben llegar a los acuerdos necesarios para hacer realidad esta Organización Interprofesional.

‘El sector de la fruta tiene una vocación exportadora innegable’

Como ministro también de alimentación, ¿le preocupa la poca ingesta de fruta, sobre todo, entre los más jóvenes?
El fomento del consumo de frutas y hortalizas se encuentra entre las prioridades del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Según los datos del Panel de Consumo Alimentario en Hogares del ministerio, en los últimos diez años el consumo de frutas frescas en España ha disminuido en un 9%. Además, el consumo per cápita ha descendido en un 13% desde 2008, situándose en 90,5 kg/habitante y año según datos de 2018.
En cuanto a la distribución del consumo en función de la edad y teniendo en cuenta el consumo per cápita de frutas de 2018, se aprecia que casi el 40% de éste procede de menores de hasta 15 años. No obstante, en el rango poblacional de 16 a 34 años es del 13%, valor muy parecido al que tienen los consumidores de 35 a 49 años, con el 16%. También cabe destacar el elevado consumo per cápita de los mayores de 50 años, con 33%. Por ese motivo, consideramos que hay que reforzar las actuaciones para incrementar el consumo de frutas entre personas de 16 a 49 años, ya que su consumo per cápita no llega al 30% del total de la población.

¿Cuáles son los principales retos a corto plazo que se ha fijado con su equipo de trabajo por lo que se refiere al sector frutícola?
Sin duda, y tal como he comentado en la pregunta anterior, uno de los principales retos que tenemos en nuestro país es conseguir aumentar el consumo de fruta. A nivel sectorial es fundamental la organización del sector productor a través figuras como las Organizaciones de Productores, las Asociaciones de Organizaciones de Productores o las Organizaciones Interprofesionales. El desarrollo pleno de estos instrumentos, en un corto plazo, permitiría al sector productor un reequilibrio entre la oferta y la demanda, no solo concentrando la oferta, sino planificando la producción y la comercialización.
Y en relación con la valorización de nuestra producción, el MAPA seguirá trabajando en la diferenciación de nuestras producciones por su calidad, lo que aumentará el valor añadido de la fruta, tanto en los mercados nacionales como internacionales.

La investigación, la innovación y la transferencia tecnológica son esenciales. ¿Cuáles son las prioridades del ministerio en este ámbito?
Efectivamente, esos tres aspectos son esenciales para poder dar respuesta a los retos económicos, sociales y medioambientales del sector agroalimentario. Concretamente, nuestra prioridad es seguir impulsando la transferencia de conocimientos y la innovación dentro del sector agroalimentario, a través de subvenciones que se enmarcan en la Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas. Estas ayudas, incluidas en el Programa Nacional de Desarrollo Rural 2014–2020, son tanto para apoyar la creación de grupos operativos (formas asociativas innovadoras y multidisciplinares) como para financiar ejecución de proyectos innovadores.
La programación de fondos para ambas en el periodo 2014–2020 alcanza los 57 millones de euros. Se trata de iniciativas innovadoras que nacen del propio sector, de sus actores económicos y sociales, que forman los denominamos grupos operativos supra–autonómicos para llevarlos a la práctica. Otro rasgo distintivo de estas ayudas, es que tienen una cofinanciación comunitaria de un 80%, proveniente del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, aportando el ministerio el 20% restante.
Hasta la fecha, hemos convocado ayudas a la creación de grupos operativos en dos ocasiones (en 2016 y 2018), con lo que hemos financiado el establecimiento de 177 grupos de temáticas muy variadas (60 en 2016 y 117 en 2018), con concesiones que se elevan a 8,4 millones de euros (2,7 millones de euros en 2016 y 5,7 millones en 2018).
En lo que respecta al sector frutícola, se han subvencionado un total de 26 grupos operativos (13 en la convocatoria de 2016 y 13 en la de 2018), que suponen un total de 1.116.939 euros, y que abordan un amplio abanico de temáticas como la adaptación al cambio climático, el control integrado de plagas y enfermedades, la gestión sostenible del riego o la incorporación de nuevas tecnologías de tipo Big data, entre otras.

Respecto al cambio climático y la sostenibilidad económica y medioambiental, ¿qué están haciendo?
La sostenibilidad del sector de las frutas y hortalizas, y de la agricultura española en general, es una de las grandes prioridades del ministerio. En relación con el cambio climático, estamos impulsando medidas que mitiguen los efectos de las actividades agrarias sobre el clima, y por otro, iniciativas de adaptación a los previsibles escenarios climáticos de futuro. A este respecto, el sector de la fruta juega un papel fundamental ya que tiene una gran capacidad de absorción y fijación de carbono.
La modernización de los regadíos está permitiendo hacer un uso más eficiente del agua, la energía y de los fertilizantes. Además, la tecnología incorporada permitirá una mejor adaptación a las condiciones climáticas futuras al poder programar el riego en función del estado de desarrollo de los frutales y las disponibilidades de agua.

‘El MAPA seguirá trabajando en la diferenciación de nuestras producciones por su calidad’

Por último, ¿cómo va la negociación de la nueva PAC? ¿Habrá cabida para la fruta?
En junio del año pasado la Comisión Europea presentó las propuestas de los reglamentos que van a constituir la base normativa para el nuevo periodo de la PAC 2021–2027. Para establecer la posición de España ante dicha propuesta de forma consensuada, transparente y participativa, el ministerio se ha reunido con representantes de las Comunidades Autónomas, las Organizaciones Profesionales Agrarias y las ONGs medioambientales, con el objetivo de debatir los principales temas de interés de la reforma (tales como los relativos a los Planes Estratégicos, las intervenciones del primer y segundo pilar, los instrumentos de mercado o las cuestiones horizontales) y así poder defender, de la mejor forma posible, los intereses de nuestros productores.
El sector de las frutas y hortalizas tiene un peso muy importante dentro de PAC y es esencial para este ministerio apostar firmemente por todas las medidas necesarias para apoyarlo. Por un lado, estamos trabajando activamente para conseguir que la asignación presupuestaria destinada a la PAC y a las ayudas sectoriales se mantenga en el próximo periodo.
Por otro, defendemos que las intervenciones sectoriales a través de los Programas Operativos de las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas mantengan su presupuesto independiente y que el gasto medioambiental mínimo que han de llevar a cabo sea realista. Además, abogamos por el mantenimiento de las medidas de gestión de crisis y la adopción de medidas excepcionales en caso necesario. Y también apostamos por reforzar las herramientas de estructuración y ordenación de la oferta para potenciar el papel de autorregulación de las organizaciones y asociaciones de productores y las organizaciones profesionales.
Isidre Font.

Publicado en Revista de Fruticultura nº68

 

 

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Afrucat dispondrá de 2,1 millones de euros

El 20 de marzo está marcado en el calendario de los fruticultores catalanes. La asociación Afrucat celebra una asamblea para aprobar la aportación de 50 euros anuales por hectárea de frutales como ya se hace en determinados cultivos en EE. UU. o en Francia.

Los primeros cálculos apuntan que la entidad obtendrá 2,1 millones de euros, de los que 1,1 millones corresponden a los productores de melocotón y nectarina, otros 530.000 euros a los de pera y 490.000 en manzana.

Afrucat tiene calificación de tres circunscripciones económicas únicas, una para la pera, otra para la manzana y una tercera para el melocotón y nectarina por las que está considerada entidad representativa del sector y puede dictar directrices de obligado cumplimiento, lo que técnicamente se conoce como extensión de norma.

Una vez aprobada en la asamblea esta extensión de norma, la votación tiene que tener el visto bueno de la Conselleria de Agricultura para que pueda aplicarse a todos los productores catalanes.

El presidente de Afrucat, Francesc Torres sostiene que después de dos años analizando el tema es el momento de dar el paso por lo que si los productores dan el paso la Conselleria de Agricultura facilitará a Tragsa las declaraciones de cultivo de manzana, pera, melocotón y nectarina, un proceso que según explica, ya está acordado.

De los 50 euros, se destinarán a promoción 37, dos euros para apertura de nuevos mercados, dos más en innovación, dos en calidad, uno para planificación, dos irán destinados a Tragsa por los cobros y cuatro para gestión administración y organización.

Afrucat ha elegido a Tragsa como colaboradora en el cobro argumentando que otras organizaciones ya trabajan con esta empresa estatal. La otra opción era gestionar el cobro a través de cada una de las cuatro diputaciones provinciales.

La extensión de la norma a todos los productores catalanes que le permitiría a Afrucat ser considerada circunscripción única conllevará también que las centrales frutícolas faciliten a la asociación información de la entrada diaria de fruta y de las existencias con las que se harán gráficas que serán públicas.

Torres precisa que todos los comerciales tendrán acceso a las gráficas de su propia empresa y del conjunto del sector, en ningún caso de las cifras particulares de las distintas compañías.

Cincuenta euros por hectárea de frutales para poder afrontar medidas que se consideran claves para el sector, comenzando en especial por la promoción y al estilo de otros territorios, como la Bretaña francesa o Estados Unidos. Esta es la propuesta de Afrucat, que desde 2016 tiene la consideración de circunscripción económica, lo que confirma que es representativa del sector y puede dictar directrices de obligado cumplimiento, que se conoce técnicamente como extensión de norma. La junta directiva de Afrucat, patronal frutícola catalana, ha aprobado esta aportación obligatoria y ayer comenzó a explicarlo a los agricultores en Aitona, en la primera de las cerca de una decena de sesiones informativas por toda Catalunya. La idea es que la asamblea de Afrucat dé el visto bueno al programa en marzo y sólo quedaría el respaldo definitivo por parte de la Administración, algo que la patronal frutícola da por hecho.

El sistema no es nuevo y, por ejemplo, en la Bretaña francesa, productora en especial de hortalizas, los payeses aportan 260 euros. En Estados Unidos, el sector de la pera recauda anualmente 9 millones de dólares para promoción y 3,5 para investigación y desarrollo.

Inicialmente el grueso de las aportaciones en Catalunya, se calcula que 47 euros por hectárea, irían destinados a promocionar el producto. Solo en melocotón se podría recaudar un millón de euros, la cifra que invierte anualmente Plátano de Canarias. Los otros tres euros por hectárea se destinarían a calidad, internacionalización y nuevos mercados, innovación e investigación y planificación de la producción.

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Entrevista
Roberto García, Director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar

‘Siempre hemos creído que la mejor forma de consolidar el sector es innovando’

La relación entre Cajamar y el sector agroalimentario viene de lejos. Además, de todo lo relacionado con financiación y servicios agrarios, disponen en Almería de una Estación Experimental, que está considerada como un centro tecnológico de referencia en agricultura intensiva mediterránea. Roberto García, director de Innovación Agroalimentaria de la entidad financiera, nos pone al día de los diversos temas en los que están trabajando y nos da una visión de cómo está el sector y hacia dónde va la producción frutícola y el consumo de fruta.

 

¿Qué investigaciones relacionadas con el sector frutícola están llevando a cabo en estos momentos?
Para Cajamar, la investigación siempre ha sido un factor clave de competitividad. Siempre hemos creído que la mejor forma de consolidar el sector agroalimentario, en general, y frutícola, en particular, es innovando, es invirtiendo continuamente en nuevas tecnologías, en nuevas variedades, en nuevas prácticas culturales, que nos hagan ser cada vez más eficientes y estar más adaptados a lo que demanda el mercado.
En nuestra Estación Experimental empezamos a trabajar en el año 1975, es decir que llevamos más de 40 años ayudando al desarrollo tecnológico del sector agroalimentario, lo que nos permite estar muy en contacto con las últimas novedades. En el caso del sector frutícola, varias son las líneas estratégicas de cara al futuro. En primer lugar, el agua porque la fruticultura es una producción de regadío, donde el factor crítico o clave para poder hacer o no hacer fruticultura es que tengamos agua. Pero, además, al ser cultivos leñosos a largo plazo, hace falta seguridad en la disponibilidad de la misma; no podemos estar un año sin agua pues podríamos perder las plantaciones. En nuestra zona, la escasez de agua ha sido y es un problema, de ahí que llevemos trabajando en el uso eficiente de este recurso desde hace más de cuatro décadas. Así, hemos comprobado que una gran parte de las necesidades de agua se puede resolver o mejorar su disponibilidad utilizando tecnología, en cuanto a cómo manejamos el agua a nivel de parcela, aplicando cada vez más la agricultura de precisión, o reducimos el consumo al mínimo necesario para conseguir una producción adecuada. Otra tendencia es ver fuentes alternativas de suministro de agua como pueden ser el agua regenerada, las aguas urbanas que pueden ser reutilizadas en agricultura o el agua desalada, así como el tema de intercambios de agua, los mercados de agua, utilizar las tecnologías Block chain para facilitar el que se pongan en contacto los usuarios con el fin de emplear esa agua donde pueda generar una mayor rentabilidad económica, social y medioambiental.
Los cultivos y los sistemas de cultivo son otra de nuestras líneas estratégicas. Tradicionalmente la fruta ha sido un producto de temporada, con un espacio muy corto de producción y comercialización. El consumidor quiere cada vez más poder encontrar la fruta en el lineal del supermercado a lo largo de todo el año; no entiende de ciclos agrícolas, de ciclos naturales. Además, la globalización facilita el transporte de productos de una parte a otra de la tierra. Esto nos está llevando a nuevas variedades que van ampliando los calendarios de producción. En algunos casos, como los cítricos, en España ya casi cerramos el ciclo al producir 8–9 meses al año; en otros, como los frutales de hueso, es mucho más complicado. En cuanto a los sistemas de cultivo, vamos hacia manejos más intensivos con los que se pueden alcanzar rendimientos que duplican o triplican los de hace 20 años en muchas especies frutales.

Por su experiencia, ¿cómo ve al sector frutícola español?
Para mí es uno de los más dinámicos y competitivos del mundo; hay pocos países donde se haya transformado tan rápidamente este sector en la última década. Se ha incrementado mucho la superficie de cultivo, pero sobre todo la producción, que se ha duplicado en las dos últimas décadas y también se ha diversificado. Quizá, donde no hemos avanzado tanto y haya que prestar más atención sea en organizar la comercialización, ya que esa capacidad productiva hace que en determinados momentos tengamos problemas de sobreproducción, de sobreoferta que causan la caída de los precios y, consecuentemente, no podamos asegurar la rentabilidad de los agricultores.

¿Por qué es tan necesaria una buena financiación en este sector?
El sector agroalimentario, en general, y el frutícola, en particular, tiene cada vez más un carácter más empresarial. Antes un fruticultor hacía una inversión y probablemente esa plantación iba a estar produciendo durante 20/25/30 años sin volver a hacer grandes inversiones (en modernización de riego, cambio varietal, etc.). Hoy en día esto ha cambiado. Cualquier fruticultor sabe que la variedad que ha plantado hoy, es probable que en seis o siete años el mercado ya no la quiera, y no se puede producir lo que no tiene demanda. Actualmente, por lo tanto, el agricultor debe tener capacidad para renovar toda su explotación en mucho menos tiempo y todo esto exige una adecuada financiación. Es decir, una adecuada planificación de sus necesidades financieras para que al final pueda realizar los cambios antes o en el momento que son necesarios y pueda amortizarlos o rentabilizarlos antes de que sea necesario volver a invertir. Esto implicará tener una visión más empresarial teniendo en cuenta la planificación financiera. Por ello, creemos que, en esta planificación financiera, tanto a la hora de la inversión inicial como con los gastos a lo largo de toda la campaña, contar con el asesoramiento global de una entidad financiera como la nuestra, Cajamar, que conoce muy bien el sector agroalimentario, es muy importante. Aunque nuestra principal actividad es la financiación, desde Cajamar, además de proporcionar los recursos financieros necesarios para realizar esos cambios, intentamos informar y asesorar a nuestros clientes sobre las innovaciones para que esté a la vanguardia. Solo estando a la vanguardia, siendo pionero, podrá este asegurar una mejor rentabilidad de su explotación. En este sentido, nuestra entidad hace una actividad muy intensa de transferencia de conocimientos a través de la organización de numerosas jornadas técnicas, en las que hablamos de las últimas tecnologías disponibles. A nivel nacional y para todos los sectores, estamos hablando de 150/160 actividades de transferencia, de las cuales unas 30 son específicas del sector hortofrutícola.

Recientemente ha moderado una mesa redonda sobre agricultura inteligente + inteligencia artificial. ¿Qué nos puede decir al respecto?
Nosotros creemos que la inteligencia artificial va a ser una herramienta básica para poder seguir avanzando en la línea que lo hace el consumidor. Al final, la tecnología puede ayudarnos a anticiparnos a los cambios que se van a producir en el mercado. Nosotros estamos aplicando la inteligencia artificial en dos ámbitos: intentando predecir lo qué vamos a producir y anticiparnos a lo que va a querer el consumidor. En el primero, sabemos que las grandes cadenas de supermercados quieren conocer cuántos melocotones o cuántas manzanas vamos a ser capaces de suministrarles dentro de un año en un periodo determinado. Por ello hay que utilizar herramientas de inteligencia artificial en las que incorporamos datos meteorológicos y los cambios que se van produciendo en las plantaciones, de cómo va evolucionando la producción en función de la edad de estas. Toda esta información nos puede permitir afinar bastante y aproximarnos a la cantidad que se vaya a consumir.
En el segundo ámbito, la inteligencia artificial nos servirá para anticiparnos a lo que demandará el consumidor. Hay tendencias, que se van moviendo a través de las redes sociales, y haciendo un seguimiento de las mismas nos podremos enterar de lo que va a querer el consumidor dentro de 2 o 3 años, y sabiéndolo seremos capaces de responder de la mejor forma posible.

Hace unos años términos como digitalización o robotización parecían ciencia ficción. ¿También están trabajando en ello?
Pienso que está todo vinculado con lo que acabamos de hablar. Será necesario incorporar el máximo número de sensores posibles en las explotaciones agrarias para saber cuándo hay que regar, cuándo hay que abonar, cuándo puede haber presencia de una determinada plaga y debemos tratar sobre ella y cuándo puede haber una incidencia climatológica con respecto a la cual debemos proteger nuestros cultivos. En fin, cada vez será más importante disponer de herramientas para predecir lo que le pueda pasar al cultivo. Y luego está el vínculo entre la producción, la manipulación y la comercialización, que todo esto se lleve a cabo de la manera más fluida. Creemos que en este aspecto será muy importante aplicar la tecnología 4.0 al sector frutícola.

Como entidad financiera presente desde los inicios en Fruit Attraction, ¿por qué hay que ir a esta feria?
Antes que nada hay que decir que cada vez hay menos gente que no venga. Dicho esto, hay que reconocer que se ha consolidado como la gran feria de referencia en España del sector hortofrutícola. Recuerdo el primer año, en el que había muchas dudas sobre que tuviese sentido organizar una feria de este sector en Madrid, pero cuando desde IFEMA y FEPEX nos contaron el proyecto nosotros estábamos convencidos que era una iniciativa interesante, necesaria y que iba a tener éxito. Y de hecho, fuimos la única entidad financiera que apostamos por este proyecto hace diez años y hemos sido la única presente en las diez ediciones del certamen hasta la fecha. Pasar de un pabellón de la primera edición a los siete de esta décima y última edición muestra que el cambio ha sido importante y el crecimiento también. Una década después vemos que la apuesta fue totalmente acertada y que es muy positiva para el sector hortofrutícola español porque da una imagen de potencia que hace que en todas las grandes cadenas de supermercados de Europa sepan que para poder asegurar un adecuado suministro de fruta y hortalizas, tanto en gama como en calendario, España es su mejor aliado.

¿Pero el consumo de fruta en nuestro país es muy bajo, no?
Sí, pero que no haya suficiente consumo de fruta representa una gran oportunidad, porque el consumidor está cada vez más preocupado por la alimentación. Sabe que una parte importante de su estado de salud depende de lo que come y eso se está viendo a nivel global. Hay productos que empiezan a ser rechazados o a ver reducido su consumo porque no son beneficiosos para la salud y, en cambio, otros están incrementando su consumo. El sector hortofrutícola, a nivel general, no está todavía beneficiándose de estas tendencias, pero, a nivel particular, hay productos que están obteniendo beneficios como el aguacate, la granada o la almendra. Y esa tendencia positiva se irá incrementando en el futuro.

S.P. /I.F., Madrid.

Publicado en Revista de Fruticultura nº67

 

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Robert Savé

Entrevista
Robert Savé, Investigador y coordinador de vitivinicultura del IRTA

‘Habrá que replantearse en el futuro el concepto de producción’

Temas como el cambio climático y las variedades de vid resistentes a enfermedades fúngicas, las investigaciones que se están realizando en vitivicultura o cómo será el cultivo de la vid de aquí a unos años preocupan al sector. El investigador del IRTA, Robert Savé, nos da su visión en esta entrevista concedida a la revista Enoviticultura.

 

¿El cambio climático es una realidad?
El cambio climático (CC) es una realidad histórica a pesar de que continuamente parezca una cosa que acabamos de descubrir. Por datos del Servei Meteorològic de Catalunya (SMC), del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) o de la Agencia Estatal de Meteorología (AEM), sabemos que el cambio climático se hizo realmente visible y palpable a partir de los años ochenta del siglo pasado. Por tanto, estamos escondiéndonos ante un problema que será global, con efectos muy parciales y muy locales según el tipo de producto o la situación geográfica en que nos encontremos.

¿El viticultor es consciente de esta situación?
Depende del tipo de agricultura y del lugar. La subida potencial de temperatura o el descenso de la precipitación y, sobre todo, la gran variabilidad entre años, para un agricultor de producción anual puede tener graves repercusiones en una campaña determinada, pero a lo mejor en la siguiente la situación se invierte. Para los que tienen cultivos plurianuales, que son todos los leñosos y propios del Mediterráneo, el problema es que la apuesta que hicieron hace unos 15 años está teniendo problemas ahora y aun los tendrá durante unos 15 años más. Por lo tanto, el nivel de concienciación es distinto.
Si nos planteamos una inversión como la renovación del viñedo con variedades nuevas e incluso haciendo alguna mejora tecnológica, pero usamos sistemas de gestión económica basados en algoritmos de cálculo de las prestaciones de los años buenos, o sea de antes de los años ochenta, vamos mal porque en los últimos 3 años, debido a la alternancia que se ha producido en cuanto a producción, ya se ha perdido un 20% de esta. ¿Cómo podemos devolver dinero en unas condiciones que no son viables? Pienso que la adaptación ha de pasar por algo que va mucho más allá de la propia biología del cultivo.

¿Se debe analizar por zonas o de manera genérica este cambio climático?
El primer informe del IPCC sirvió para dar a conocer un problema global. Pero a partir de aquel informe y, sobre todo, en el último ya se habla de una manera clara de la regionalización del problema y de las soluciones a este nivel. El IRTA, junto al Servei Meteorològic de Catalunya, está haciendo proyecciones climáticas a un kilómetro cuadrado con lo cual la regionalización se puede bajar a una escala realmente productiva. De este modo, probabilísticamente sabremos que aquella zona es más seca o más fresca que otra. En consecuencia, podremos plantar una viña en función de las características que se podrán dar en esa fecha. Esto es una garantía no de éxito sino de mayor seguridad a lo que estamos haciendo ahora plantando las variedades para un hipotético mercado que nos dice que el vino blanco ha de ser el Chardonnay, que el cava ha de tener forzosamente Pinot Noir y que en todos los sitios hay que plantar Cabernet Sauvignon. Cuando esto varía podemos volver a soluciones parciales. Vayamos de sur a norte, fijándonos en algunas DD. OO. a modo orientativo, el Priorat ha recuperado sus variedades tradicionales, garnachas y cariñenas, con lo que ha conseguido material vegetal adaptado a sus condiciones y a una tipicidad que lo distingue de otras zonas. En la Terra Alta pasa lo mismo con las garnachas blancas. Subiendo, tenemos el Penedès donde nos encontramos con zonas de grandes producciones por kilos, los cavas, o las de producciones más detallistas, los cavas más especializados o los vinos tranquilos. En este caso hablar del Penedès, de una sola D.O., es hablar de muchas realidades distintas. Continuando hacia el norte, en el Empordà podemos encontrarnos con un problema importante según las proyecciones del SMC y es que cada vez habrá más tormentas en verano. Si a ello sumamos el viento de tramontana que hay en la zona, tenemos un problema grave para la producción. Y si analizamos Costers del Segre, esta D.O. tiene tantas zonas como valles internos puede tener la cuenca del río, y en cada una de ellas habrá que hacer una aproximación para decidir cómo se debe trabajar. Hago énfasis en lo de la producción, ya que posiblemente habrá que replantearse en el futuro el concepto de producción, puesto que los estándares que se habían fijado hasta la fecha deberán repensarse a nivel general, debido a que para estabilizarse en cantidad y calidad requerirá de planteamientos posiblemente a la baja en cuanto a kilos.

¿Recuperar variedades minoritarias puede ser una solución para afrontar el CC?
La recuperación de variedades antiguas o minoritarias es muy interesante por el gran valor biológico que supone. Después habrá que ver si tienen valor productivo o no, porque muchas de estas variedades minoritarias lo son por algo: porque producían poco, tenían difícil conservación y/o sabores o aromas actualmente poco aceptados. Las variedades antiguas, ancestrales, no son una garantía de éxito frente al cambio climático, ya que estas son anteriores, aunque su recuperación a partir de individuos encontrados en la actualidad puede ofrecer sorpresas positivas al respecto, con la ventaja de que mantenemos diversidad funcional y adquirimos potenciales nuevos, recursos aromáticos y de sabor al vino actual.

¿Y las variedades de vid resistentes a enfermedades fúngicas sobre las que se está investigando?
Este tema se trató en una jornada realizada en el Penedés, en la cual participaron profesionales procedentes de distintos ámbitos y centros de investigación. Una de las conclusiones a la que se llegó es que no hay una solución sino muchas soluciones. Por ejemplo, el Penedès, como comarca vitivinícola, ha apostado, y de hecho incluso ha logrado hace unos dos meses un PEG, que es un proyecto de potenciación comarcal europeo gestionado desde el Ayuntamiento de Vilafranca del Penedès con fondos europeos que recibe la Generalitat de Catalunya, por ser más sostenible y ecológico. Luego, necesita entre otras cosas reducir la cantidad de productos fitosanitarios que se aplican porque al final son residuos en toda la cadena de valor vitivinícola. Una solución potencial es el material vegetal resistente a las enfermedades fúngicas, pero es una entre otras, ya que puede ser interesante en un lugar húmedo o afectado por lluvias y, en cambio, en una situación de sequía, no. Hay que tener en cuenta, además, que este material vegetal ya no se le llamará por su nombre actual, tendrá otro distinto, y esto en un mercado que es inmenso, donde llega vino de cualquier lugar del planeta, no sé cómo será aceptado por el consumidor.
A pesar de ello, considero que es una buena alternativa. De hecho, el IRTA colabora en este proyecto tratando de estudiar el mecanismo de resistencia que tienen las plantas, las cutículas, la interacción que tienen con las enfermedades fúngicas tanto para plantear una mejora genética como para que, en caso de que se deba hacer algún tratamiento, la cutícula permita una buena absorción del producto.
En una mesa redonda sobre el futuro del vino en el Penedès, se vio necesario establecer vínculos entre el sector agroalimentario y los de sanidad, energía y gobernanza. ¿Esto es extrapolable a otras zonas productoras?
Valoro que es extrapolable a otras zonas. El problema de la gobernanza es importante porque en estos momentos no hay reserva de suelo agrícola en España. ¿Hay leyes que permitan la gestión del agua mucho más allá de las empresas suministradoras de agua, sobre todo potable, para las poblaciones urbanas? ¿Existe un sistema de gestión del agua en cuenca más allá de la producción hidroeléctrica? ¿Hay leyes suficientes sobre residuos? Es cuestionable a nivel español y por tanto la clave es la gestión de los bienes públicos y su gobernanza. En cuanto al de la sanidad, es evidente porque los últimos informes de la OMS califican el alcohol de tóxico y de droga. Se habla de un 5% de muertes en el primer mundo asociadas al consumo de alcohol. Este aspecto no se puede negar y más en determinadas edades o según géneros, pero considero que hay que ponderar la información. Se debe intentar obtener productos más saludables. Se debe cambiar el criterio de bebo porque quiero por el de bebo porque me sienta bien en determinados aspectos. Es un tema de formación y cultura.

¿La apuesta en el futuro es ir hacia vinos ecológicos o biodinámicos?
Pienso que la producción debe ir hacia la ecológica. La convencional ha mostrado sus límites y problemas medioambientales y la biodinámica está alejada del método científico, aunque ofrece un trabajo íntegro, constante y preciso en el campo, aportando intangibles interesantes para el vino.
Centrémonos en el ecológico. Será un producto mejor, con menos residuos potenciales, pero que tendrá que ser evaluado por el consumidor, porque en un proyecto que está desarrollando el CREDA–UPC, con el IRTA, el INCAVI, Rioja, Galicia y Burdeos, sobre la sensibilidad del consumidor frente al vino ecológico, podríamos decir que, de momento, no existe esta sensibilidad. La gente compra un vino ecológico porque piensa que es mejor, pero una vez lo ha probado no encuentra una diferencia de sabor o algo especial que le haga pagar un valor añadido. Eso sí, sabe que incide menos en el medio ambiente, pero los valores añadidos son difíciles de asumir. Además, hay que tener en cuenta que algunos de ellos, los denominados naturales, deben consumirse con mayor inmediatez pues al no llevar conservantes son más inestables que un vino convencional.

¿En qué investigaciones relacionadas con la vitivinicultura están trabajando en el IRTA?
En muchas, en los 9 programas IRTA incluidos en el metaprograma Metavine creado en el 2014 con el fin de generar sinergias y ofrecer un servicio integral y de calidad al sector vitivinícola.
El primer programa, el del uso eficiente del agua, es un grupo muy potente, de gran prestigio, ubicado en Lleida y que trabaja en la optimización de la producción en cuanto a las unidades de agua que se tiene. Este grupo focaliza sus esfuerzos principalmente en la D.O. Costers del Segre, donde el regadío existe desde hace tiempo y el agua es de calidad ya que baja directamente del Pirineo. Además, se ha pasado de una agronomía tradicional a utilizar las nuevas tecnologías como las imágenes espectrales, los drones, etc.
En patología vegetal, se ha dado un salto importante al valorarla con una visión holística, más allá del patógeno, incluyéndola en la práctica agronómica global.
Por lo que se refiere al programa de postcosecha, se ha basado sobre todo en uva de mesa.
En el de la gestión de los residuos orgánicos, dentro del concepto de la economía circular o de una manera más global en la eficiencia en la obtención de producto por unidad de input, se está trabajando en la obtención de energía con residuos y en la reutilización de partes como las podas en verde o la recogida de racimo, para mantener carga, o de restos de bodega para alimentación animal o humana, cosmética ...
En el programa de funcionalidad y nutrición, estamos empezando a incidir en temas asociados al de la tecnología de alimentos. Si alguien nos hubiera dicho hace 20 años que podríamos consumir jamón de primera calidad envasado y cortado, le hubiésemos dicho que estaba loco. ¿Por qué en el caso del vino debemos seguir con una botella de cristal con la base bien apretada para arriba, que pesa mucho, y esto es criterio de calidad, y no podemos jugar con sistemas de conservación, por ejemplo, con altas presiones o con bajas concentraciones de oxígeno cuando el consumo mayoritario es de vino que no permanece mucho tiempo envasado? Por lo tanto, serían tecnologías buenas. ¿Por qué el envase ha de ser generalmente de tres cuartos de litro?
Respecto a la economía agroalimentaria, se trata de un tema clave que va más allá de cuánto se invierte o se gana, donde todos los valores ecosistémicos son muy importantes. Una de las mayores superficies agrícolas que hay en España es el viñedo, que además produce donde no se pueden desarrollar otros cultivos con elevado valor añadido; estamos hablando de una gran cantidad de población, de cultura, toda una serie de factores que se han de poner en el balance porque cuando queramos entrar en la PAC, o tener algún reconocimiento europeo o simplemente como un sector que puede ayudar muchísimo a seguir manteniendo determinado paisaje funcional, no solo hemos de encontrar ganancias–pérdidas sino todos estos valores mencionados.
En biotecnología, de momento, el IRTA está cotejando información, porque, por ejemplo, participar en un proyecto a 15 años vista es un tema realmente complejo. Se han hecho intentos en plantas resistentes a enfermedades fúngicas, pero nada más.
En el programa de horticultura ambiental, que ya no es tal, pues ahora está englobado en el de fruticultura, estamos trabajando en dos grandes líneas: una, la de caracterizar el material vegetal propio, los clones de algunas variedades, que están funcionando muy bien en determinados sitios, para poder trasladarlos a otras partes con el fin de poder mantener la producción. Así, en Extremadura, Murcia y La Mancha, hay clones de variedades que utilizamos aquí, procedentes algunos de secano y otros de regadío. Se trata sobre todo de clones de garnachas, blancas y negras. La otra línea, que es importante, es la gestión del secano, ya que este ocupa más del 65% de la producción. Estamos haciendo smart agricultura con el secano, es decir, utilizamos alta tecnificación para poder gestionarlo.

¿Qué grado de implicación hay por parte de las DD. OO. y empresas del sector con la investigación que ustedes desarrollan?
El nivel de implicación es alto y va en aumento, sobre todo por parte de las grandes empresas. Pienso que las administraciones también están por la labor. Por ejemplo, la Unión Europea, a pesar de las restricciones que puede tener en cuanto al producto final, en viticultura ha invertido y seguirá invirtiendo por lo que he dicho de paisaje, cultura y población.
Actualmente, nuestro gran reto es implicar a los pequeños productores, que son una parte muy importante de esta gran industria del vino, a través de las cooperativas y las denominaciones de origen para poder utilizar de manera más eficiente los recursos que cada vez serán más escasos.
Con las denominaciones de origen tenemos bastante relación, sobre todo a través del INCAVI (Institut Català de la Vinya i el Vi) con el que desarrollamos complementariamente muchas actividades de I+D+T+i conjuntamente con el sector público y privado, ayudándonos de INNOVI y la Plataforma Tecnológica del Vino.
I.F. – S.P., Caldes de Montbui.

Publicado en Enoviticultura nº54

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Teresa Carrillo Cobo

Teresa Carrillo CoboEntrevista
Teresa Carrillo Cobo, Directora del Departamento de I+D+i de Galpagro

‘Vamos a trabajar cuatro años en encontrar soluciones a la Xylella fastidiosa

La empresa cordobesa Galpagro lidera el proyecto europeo en la lucha contra la Xylella fastidiosa ‘Life Resilience: Prevention of X. fastidiosa in intensive olive & almond plantations applying productive green farming practices’ en el que participan empresas, universidades y centros de investigación de España, Portugal e Italia. La doctora ingeniera agrónomo Teresa Carrillo Cobo es la directora del Departamento de I+D+i de la compañía andaluza.

 

¿Cómo surgió Life Resilience y qué papel tiene Galpagro?
El proyecto surge, por un lado, debido a la gran incertidumbre existente sobre Xylella fastidiosa en el sector agrario, el desconocimiento y la preocupación de los agricultores, técnicos y de todos los agentes de la agricultura.
Además, el proyecto Life Resilience es una realidad gracias al éxito de esta alianza entre diferentes empresas, universidades y centros de investigación de España, Portugal e Italia. Todos comprometidos con el éxito del proyecto y conscientes de que juntos no solo sumamos, sino que multiplicamos resultados.
Galpagro es líder del proyecto y junto con otros 8 socios vamos a trabajar durante 4 años en conocer más a esta bacteria y encontrar soluciones.

¿Los recursos disponibles son suficientes?
Disponemos de recursos suficientes para avanzar en este tema. La Universidad de Córdoba ha trabajado en la mejora genética de variedades previamente, obteniendo resultados excelentes. El proyecto no parte de cero en cuanto al desarrollo de variedades puesto que disponemos de casi 500 genotipos de padres que tienen cierta resistencia a la bacteria. Las nuevas variedades serán evaluadas por el Consiglio Nazionale Delle Richerche de Italia e implantadas en fincas. Sin duda, su comportamiento en campo será evaluado parcialmente durante la duración del proyecto puesto que solo tenemos cuatro años, pero todos tenemos el compromiso de continuar tras el proyecto hasta encontrar esa variedad resistente a la Xylella fastidiosa y con buen comportamiento para su comercialización

 

“El proyecto no parte de cero en cuanto al desarrollo de variedades puesto que disponemos de 500 genotipos de padres que tienen cierta resistencia a la bacteria”

 

¿Quiénes participan?
Además de nosotros, Gálvez Productos Agroquímicos, S.L participan Agrodrone, S.L., Agrifood Sector Communication, S.L., Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA), Consiglio Nazionale Delle Richerche (CNR), Nutriprado, LDA, Sociedade Agricola Herdade Do Charqueirao, LDA. Societá Agricola F Lli Fontana– S.S. y la Universidad de Córdoba.

¿Qué parte del proyecto desarrolla Galpagro y qué parte el resto de socios?
Galpagro como líder del proyecto dirige y coordina el desarrollo de los hitos y supervisa todas las actividades. Nosotros somos responsables de detectar las necesidades para obtener el resultado esperado en cada fase.
El primer objetivo, la obtención de una variedad resistente a los agentes patógenos, es responsabilidad principal de la Universidad de Córdoba y con el soporte del CNR.
El resto de socios trabajaremos conjuntamente en demostrar prácticas de producción sostenibles, incluidos métodos naturales de control de vectores, que ayudan a prevenir la propagación y aumentan la resiliencia del sistema a plagas y patógenos.

Buscan prácticas sostenibles y productivas para la prevención. ¿Qué se están encontrando?
El Kick–off del proyecto tendrá lugar a mediados de julio, a partir de ese momento comenzará el desarrollo del mismo, aunque efectivamente no partimos de cero, cada socio dispone de técnicas, modelos y experiencia para alcanzar nuestro objetivo, una gestión sostenible y rentable para la prevención de Xylella fastidiosa en plantaciones de alta densidad de olivar y almendro.

¿Entonces la investigación no se centra solo en el olivo?
El objetivo 1 se centra principalmente en olivar. El objetivo 2 tiene varias fases, la primera es el proceso de demostración de las prácticas sostenibles en explotaciones de olivar y almendro, 250 hectáreas repartidas por España, Portugal e Italia. La segunda fase nos permite proporcionar este modelo replicable de mejores prácticas, para un aumento de la capacidad de adaptación de los cultivos al cambio climático y futuras epidemias, a 2.500 hectáreas principalmente en fincas de olivar y almendro, junto con una ligera superficie de cítricos y viña.
Rosa Matas, Lleida.

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Será nombrado por el Gobierno de la Generalitat de Catalunya en su próxima reunión a propuesta de Teresa Jordà

 

El Consejo de Administración del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) de la Generalitat de Catalunya ha propuesto, en su última reunión del 10 de julio, a Josep Usall, como nuevo director general, en substitución de Josep M. Monfort, quien ha estado al frente del Instituto desde septiembre de 2008.

La selección del nuevo director general del IRTA ha sido un largo proceso que se inició en agosto de 2017 con el anuncio de la oferta del cargo en varios medios nacionales e internacionales con el fin de darle la máxima difusión. En total se recibieron 49 candidaturas de todo el mundo que fueron analizadas por el Comité Científico Asesor del IRTA, que priorizó los que consideró los seis mejores candidatos. Posteriormente, el Comité de Selección nombrado a tal efecto, seleccionó los dos candidatos finalistas que hoy han expuesto sus candidaturas ante el Consejo de Administración del IRTA. Una vez finalizado el proceso de selección, el candidato será nombrado por el Gobierno de la Generalitat de Catalunya a propuesta de la consejera del DARP y presidenta del IRTA, Teresa Jordà. Este procedimiento se ha desarrollado de acuerdo con las directrices que establece la Ley del IRTA 4/2009 y con el espíritu que rige los centros CERCA del sistema de I+D+i catalán.

El nuevo director general del IRTA ha señalado que quiere ayudar desde la investigación que se hace en esta institución a los retos con los que se deberá enfrentar el sector agroalimentario y la sociedad en general, así como mantenerla como uno de los principales referentes del sector de la investigación agroalimentaria dentro y fuera de nuestro país.

Josep Usall obtuvo el título de Ingeniero Agrónomo por la UPC en 1991 y se incorporó al IRTA como investigador en 1992. En 1995 se doctoró en la UdL. Ha sido director del Servicio Técnico de Postcosecha del IRTA desde 2002 y responsable del programa de Postcosecha desde 2012. El campo principal de su investigación ha sido el desarrollo de estrategias de control de las principales enfermedades de postcosecha de frutas y los patógenos de transmisión alimentaria en frutas y hortalizas para consumo en fresco y mínimamente procesadas.
www.irta.cat

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Rosa Gallardo

Entrevista
Rosa Gallardo, directora de la ETSIAM de Córdoba

‘Sin Agrónomos de Córdoba no podría entenderse el desarrollo del sector del olivar en el mundo’

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes (ETSIAM), de la Universidad de Córdoba, celebra este año su 50 aniversario. El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, le ha concedido la Placa de Oro de la Orden Civil del Mérito Agrario, Pesquero y Alimentario, Sección Mérito Agrario con la que reconoce una trayectoria colectiva de compromiso con los retos de los sectores agrario, agroalimentario y forestal. Su directora, Rosa Gallardo, explica que no podría entenderse la situación actual del olivar en España e incluso en el mundo, sin las aportaciones de los grupos de investigación de la ETSIAM de la que han salido cargos de responsabilidad de la administración europea, española y andaluza y líderes de empresas pequeñas, medianas y grandes.

 

Rosa GallardoHa sido alumna, profesora, subdirectora y directora. ¿Qué ha aportado la ETSIAM a Córdoba y a su territorio?
Han sido 50 años impulsando y liderando cambios de tendencia, ofreciendo formación de calidad e investigación de primer nivel, apostando por la innovación y por la vanguardia tecnológica. Más de 5.000 estudiantes han pasado por nuestras aulas y se han convertido en profesionales de los ámbitos agrario, agroalimentario y forestal y han tenido cargos de responsabilidad en la Administración europea, nacional y regional, en organismos internacionales, en grandes empresas del sector o en pequeñas y medianas empresas impulsando la construcción de un tejido empresarial clave para la economía y el desarrollo del territorio andaluz y por supuesto cordobés. Esta es la primera gran aportación.
Por otro lado, es indiscutible que somos un Centro con un alto potencial investigador reconocido nacional e internacionalmente, lo que ha tenido un gran impacto en el desarrollo y avance del sector agrario, agroalimentario y forestal. Pero creo que, en nuestra historia, debe destacarse también el hecho haber sido un centro pionero en la proyección internacional y en el acercamiento al entorno empresarial e institucional.

¿Qué retos tiene?
Si tuviera que destacar aspectos a los que debemos prestar especial atención en los próximos años, citaría en primer lugar la necesidad de comunicar mejor lo que hacemos, qué tipo de profesionales formamos, a qué se dedican, qué investigamos, las altas tasas de empleabilidad de nuestros títulos. En definitiva, debemos llegar más y mejor a la sociedad.
Mejorando la comunicación nos resultará más fácil abordar el segundo aspecto que quería destacar que no es otro que incrementar el número de jóvenes que se interesan por nuestros estudios. Estamos haciendo también un esfuerzo importante por captar talento y empezamos a tener resultados.
Y en tercer lugar creo que necesitamos también seguir prestando atención a fortalecer el proyecto colectivo de Escuela, es algo en lo que debemos implicarnos todos, porque todos los colectivos que formamos la ETSIAM nos beneficiaremos si lo logramos. En esta tarea estamos tratando de implicar a nuestros egresados, que representan un elemento sustancial en nuestro Proyecto de Escuela, y para ello estamos volcados en la reactivación e impulso de la Asociación de Antiguos alumnos de la ETSIAM.
Por último, diría que el futuro de nuestros títulos estará ligado a la capacidad que tengamos para incorporarnos a la revolución digital.

Cite algunos proyectos de éxito que han salido de la ETSIAM
En la ETSIAM existen líneas de investigación que han obtenido resultados muy importantes para el desarrollo del sector agroforestal. No podría entenderse la situación actual del olivar en nuestro país, e incluso en el mundo, sin las aportaciones de estos grupos de investigación. Hay una línea de investigación muy significativa que es la de obtención de nuevas variedades de olivo. En estos momentos están en marcha varios proyectos financiados por empresas privadas que tratan de obtener nuevas variedades adaptadas al olivar en seto. En este contexto destaco también otro proyecto financiado por la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, para obtener variedades resistentes a Verticillium y, recientemente, un proyecto LIFE en el que se intentarán obtener nuevas variedades resistentes a Xylella fastidiosa. Investigaciones de grupos de investigación ETSIAM han permitido el incremento de la productividad en este cultivo y, lo que es más importante, la compatibilidad con la búsqueda de la sostenibilidad. En este contexto cabe citar los proyectos OliveMiracle y SustainFarm.

¿Llega dinero para la investigación?
La amplia trayectoria en investigación e innovación en olivar ha culminado con la firma a finales de 2017 del convenio firmado con el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad denominado “INNOLIVAR”, cofinanciado con fondos FEDER y las interprofesionales del aceite de oliva y la aceituna, dotado con más de 13 millones de euros. Es el convenio de mayor cuantía en la historia de la Universidad de Córdoba, siendo probablemente la mayor inyección económica para la transferencia tecnológica que recibe una universidad española. El equipo técnico está formado por más de 40 investigadores de la ETSIAM, pertenecientes a 8 grupos de investigación, lo que sitúa a la Escuela en la vanguardia de la innovación, llamada a liderar la revolución tecnológica del olivar en los próximos años.

¿Y en el campo de energías renovables?
Destacaría también los proyectos de investigación asociados a la eficiencia y sostenibilidad de agua y energía en regadío, a la reducción de la dependencia energética del regadío mediante el uso de sistemas predictivos y energía renovables, la gestión del agua a través de Inteligencia Artificial y Big Data, el diseño de un modelo de riego en olivar mediante el uso de aguas regeneradas o el proyecto ‘Wastewater bioremediation using Algae–Bacteria consortia for Rural Area’.

 

‘Trabajamos en un proyecto LIFE en el que se intentarán obtener nuevas variedades de olivo resistentes a Xylella fastidiosa

 

¿En algún otro campo?
En general, la ETSIAM ha liderado el impulso de la agricultura de precisión, de los avances en maquinaria y mecanización agraria, y de la incorporación de nuevas tecnologías al sector agroforestal, como es la utilización de la fotogrametría y la teledetección muy cercana, posibilitada por los nuevos sensores a bordo de RPAS, para la toma de decisiones agronómicas y el desarrollo de aplicaciones no posibles hasta ahora plantaciones y vid y en seguridad alimentaria por determinación de parámetros a nivel de hoja en horticultura.
Otro ámbito en el que nuestros grupos de investigación se sitúan en primera línea en el contexto internacional es en la aplicación de la Espectroscopía de Infrarrojo Cercano (NIRS) como herramienta para la innovación tecnológica de los sistemas de control de calidad de alimentos y productos animales, la seguridad y trazabilidad en la cadena alimentaria usando NIRS, o la utilización de Sensores MEMS y NIRS–imagen para el análisis no destructivo e in situ de productos animales y vegetales.
Son muy destacables las aportaciones realizadas para poner en valor un ecosistema tan característico de nuestro entorno como es la dehesa. Destacan el proyecto Ecosistemas de dehesa: Desarrollo de políticas y herramientas para la gestión y conservación de la biodiversidad y el proyecto SUPER–G que trata de evaluar y mejorar los sistemas de manejo en pastos permanentes bajo las premisas de la Política Agraria Común (PAC) y de la Política Medioambiental en la Unión Europea.
La preocupación por el cambio climático ha orientado también parte de nuestra investigación, pudiendo citar en este ámbito el proyecto LIFE FOREST CO2 (Assessment of forest–carbon sinks and promotion of compensation systems as tools for climate change mitigation), el proyecto que trata de analizar el comportamiento de distintas variedades de olivar antes diferentes escenarios de cambio climático, o los proyectos CLARA (Climate Forecast enabled knowledge services) y AQUACLEW (Advancing Quality of Climate services for European Water).

¿Y en el ámbito forestal?
Importantes han sido también las aportaciones para la prevención y control de incendios forestales con proyectos, como son GEPRIF –Reducción de la severidad del fuego mediante nuevas herramientas y tecnologías de gestión integrada de la protección contra incendios forestales– y VIS4FIRE –Vulnerabilidad integral de los sistemas forestales frente a incendios: implicaciones en las herramientas de gestión forestal–.

 

‘Los proyectos de investigación de la ETSIAM supusieron el 40% de los fondos captados por la Universidad de Córdoba en 2016’

 

¿En cuántos proyectos de investigación trabaja ahora la ETSIAM?
La experiencia y calidad investigadora del profesorado de la ETSIAM se ha forjado a lo largo de sus cincuenta años de historia y constituye, sin duda alguna, un pilar fundamental en el reconocimiento del Centro como una referencia en ingeniería agronómica y forestal y en agroalimentación en el ámbito nacional e internacional.
En la actualidad, los 32 grupos de investigación dirigidos por investigadores de la ETSIAM, lideran la investigación y la transferencia en la Universidad de Córdoba. Según datos del año 2016, los Proyectos de Investigación desarrollados por grupos de investigación de la ETSIAM supusieron casi el 40% del total de fondos captados por la Universidad de Córdoba, cifra que se eleva a más del 50% referida a los Proyectos Internacionales. Solo con dimensión internacional es posible conseguir los excelentes resultados en investigación de la ETSIAM, que es partícipe de numerosos proyectos y consorcios europeos e internacionales para el desarrollo de aplicaciones de gran interés en la agricultura, la alimentación o el ámbito forestal y del desarrollo territorial, en las han trabajado conjuntamente con investigadores de instituciones tales como: UCL (University College London), USDA, Wageningen U., California U., Davis, FAO, Leuven U., Texas U., Padova U., Humboldt U.
Este potencial investigador ha sido reconocido desde el año 2013, situando a la Universidad de Córdoba como la primera universidad española en investigación en el campo de las Ciencias Agrarias, según el Ranking I–UGR, elaborado por los grupos de la Universidad de Granada Evaluación de la Ciencia y de la Comunicación Científica (EC3) y Soft Computing and Intelligent Information Systems (SCI2S).
Este liderazgo ha sido reconocido en las tres ediciones del Premio Galileo a la Transferencia del Conocimiento de la UCO, que ha recaído en los profesores Rafael Navarro, Jesús Gil y Ana Garrido, así como el premio en sus dos ediciones a la mejor EBT de la Universidad de Córdoba, otorgado a AGROSAP y POMOLOGÍA, ambas participadas por profesores de la ETSIAM.

¿Cómo celebran el 50 aniversario?
Hemos comenzado con el Acto inicial de la celebración del 50 aniversario, que tuvo lugar el lunes 12 de febrero en el Rectorado de la Universidad de Córdoba. En este acto inauguramos la Exposición sobre Libros históricos de referencia para la Ingeniería Agronómica y Forestal, más de 100 piezas, algunas de ellas ejemplares únicos. También en el mes de febrero, el día 26, celebramos una actividad satélite del Startup Europe Smart Agrifood Summit, un evento de carácter europeo que pretendió estimular y potenciar el desarrollo del emprendimiento y la innovación en el sector empresarial de la cadena agroalimentaria, con la ayuda de la tecnología y en colaboración con todos los agentes sociales implicados en el mismo.
En el mes de marzo y abril hemos celebrado actos muy vinculados a actividades muy queridas por los que conformamos la “Familia ETSIAM”. El 17 de marzo tuvo lugar el Torneo Internacional de veteranos de Rugbi y el 7 de abril nos reunimos más de 2000 miembros de la Familia ETSIAM en las antiguas instalaciones de la ETSIAM para disfrutar de nuestra tradicional “Agrobarra”. Por otro lado, del 18 al 22 de abril se celebró la Cata de la Denominación de Origen Montilla–Moriles, que este año se ha dedicado a la ETSIAM con motivo de su cincuentenario, algo por lo que estamos enormemente agradecidos.
El día 4 de mayo celebramos el Acto central del 50 aniversario en el Salón de Actos Juan XXIII del Campus de Rabanales, donde esperamos reunir a un número importante de personas que se sienten de alguna forma vinculadas a la ETSIAM. Durante este acto homenajearemos al primer director, D. José Ruiz Santaella.
Finalmente, con motivo del cincuentenario se celebrará en Córdoba en octubre el IV Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos, organizado por la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos (ANIA), y en noviembre la prestigiosa Jornada de la Cátedra Agrobank dedicada a la Agricultura de regadío. 
Rosa Matas, Lleida.

Publicado en Revista de Fruticultura nº62

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Personalidades, instituciones y empresas trabajarán juntas para conseguir la mayor red formativa del estado.

 

Un grupo de inquietos enólogos ha creado Vitivin, una comunidad profesional online del sector vitivinícola, que tiene como objetivo ser la plataforma de referencia para el intercambio de conocimiento y opiniones de los diferentes actores de este sector, siendo a su vez una herramienta de formación continua.

Su funcionamiento está basado en un formato de red de contactos, donde cada persona tendrá su muro de actividades, podrá participar en foros de debate y a la vez tendrá a su abasto toda una sería de recursos de interés y de formación como artículos, entrevistas o conferencias que se irán añadiendo periódicamente. Estos recursos estarán en varios formatos, creando una hemeroteca con vídeos, estudios, webinars, etc.

En Vitivin tienen cabida todos los activos del mundo vitivinícola, ya sean personas individuales (enólogos, viticultores, periodistas, investigadores, etc.) o instituciones, asociaciones y empresas. Se trata de un modelo de página web de suscripción privada, con una cuota mínima mensual para poder acceder a la comunidad y toda la formación contenida. Esta cuota irá destinada al mantenimiento de la plataforma, moderación y generación de recursos de formación, evitando así anuncios intrusivos por parte de empresas o personalidades.

Las dos ideas básicas de esta iniciativa son romper barreras y crear un dinamismo entre todos los profesionales del sector y facilitar el acceso a contenido formativo de todo tipo.
www.vitivin.pro

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El Congreso Internacional de Fruta de Hueso, Stone Fruit Attraction celebrará su tercera edición el próximo 19 de octubre, en el marco de Fruit Attraction 2017, reuniendo a profesionales nacionales e internacionales de la investigación y desarrollo, productores y exportadores, así como representantes de la distribución.

El Stone Fruit Attraction se llevará a cabo en el FRUIT FORUM 5, de 10 a 14 horas, y se organizará en tres bloques, con una estructura similar a la de las dos ediciones anteriores, en 2013 y 2015, que contaron con más de 200 participantes. El primer bloque se destinará a investigación y desarrollo, y el segundo a la distribución. La tercera parte será una mesa redonda sobre ‘Producción y Consumo. Perspectivas del sector de la fruta de hueso’, en la que participarán productores y exportadores españoles y de los principales países productores como Italia, Chile o Sudáfrica.

 

Más de un millón de toneladas exportadas
La fruta de hueso es el principal cultivo de frutas no cítricas en España, con una exportación en 2016 de 1.039.067 toneladas, un 2% menos que en 2015, por un valor de 1.095 millones de euros (–1%). De esta cantidad, 418.814 toneladas correspondieron a nectarina, un 11% menos que en 2015, por un valor de 413,4 millones de euros (–8%) y 407.402 toneladas correspondieron a melocotón (+7%) por un valor de 387 millones de euros (+7%). Los envíos de ciruela totalizaron 109.184 toneladas, el mismo volumen que en 2015 por un valor de 112 millones de euros (+4%); los de albaricoque se situaron en 80.010 toneladas, la misma cantidad que en 2015, por un valor de 115,3 millones de euros (+1%), y los de cereza ascendieron a 23.657 toneladas (–31%) por un valor de 67,5 millones de euros (–2%), según datos de la Dirección General de Aduanas, procesados por FEPEX.

A la UE se destinaron el 92% del total de las exportaciones de fruta de hueso de España, ascendiendo a 957.394 toneladas, mientras que las 82.203 toneladas restantes se dirigieron a los países terceros. El valor de los envíos a la UE fue de 998,4 millones de euros, y fuera de la UE fue de 97,8 millones de euros. En el ámbito extracomunitario, 2016 ha sido el primer año en el que se ha exportado fruta de hueso a China.

Organizado por APOEXPA y FEPEX, el III Congreso Internacional de Fruta de Hueso forma parte del programa de jornadas y actividades paralelas que tendrán lugar en el marco de la 9ª edición de Fruit Attraction, que se desarrollará del 18 al 20 de octubre.

Cabe señalar que el Stone Fruit Attraction celebró su primera edición en Fruit Attraction 2013, y ha tenido lugar desde entonces con carácter bianual, con el objetivo de poner en valor la producción de fruta de hueso española, destacando algunos mensajes como la diversidad y variedad de la oferta, que permiten que España sea el único país del hemisferio norte capaz de suministrar desde abril a noviembre a todos los mercados internacionales. 
http://stonefruitattraction.com

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El sector está preocupado y se muestra unido: huye de alarmismos, pero reclama coordinación y medios técnicos para hacer frente a la amenaza

 

La jornada técnica Xylella en la Comunitat Valenciana. Situación y actuaciones’, celebrada el 21 de junio en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la UPV y organizada por la fundación del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante (COIAL), ha generado una gran expectación, dada la actualidad del tema tratado. La apertura ha corrido a cargo del director general de Agricultura, Ganadería y Pesca, Rogelio Llanes, mientras que de la clausura se ha encargado el secretario autonómico de Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco Rodríguez. El sector agrario valenciano busca en el foro de los ingenieros agrónomos respuestas a la situación creada por el primer positivo de Xylella fastidiosa en esta comunidad.

 

Más de 300 positivos en las Islas Baleares
La detección de nuevos casos en otros puntos del territorio valenciano se da por más que probable por parte de los expertos. Es algo que se deduce fácilmente al conocer los datos aportados por Omar Beidas, jefe de Sección de Sanidad Vegetal de la conselleria de Agricultura de las Islas Baleares: «Tras la detección del primer positivo hemos hecho miles de análisis, y hemos detectado 304 nuevos casos, que además corresponden a diferentes ámbitos: forestal, agrícola en explotación o abandonado, plantas ornamentales, jardines públicos y privados, plantas en rotondas y autopistas…».

Por su parte, Vicente Dalmau, jefe de Servicio de Sanidad Vegetal de la Generalitat Valenciana, ha indicado que tras el primer positivo «se han tratado todas las plantas en un radio de 150 metros y se han inmovilizado las existentes en un radio de 10 kilómetros, tal como obliga el protocolo de la Unión Europea». Dalmau ha querido aclarar que tras un positivo solo se arrancarán las plantas hospedantes y no otras, aunque estén dentro de ese radio. Así, ha comentado que «en Guadalest se están arrancado los almendros, vulnerables a la subespecie multiplex, y si hubiera, por ejemplo, olivos en esa parcela, no se arrancarían». Asimismo, ha anunciado que su departamento «ya está redactando la orden que recogerá las indemnizaciones por los trabajos de arranque y por el valor de la planta».

 

Facilitar el trabajo a los investigadores
«Investigar sobre la bacteria y sus efectos es fundamental para poder minimizar el impacto de la ‘Xylella’ en el sector agrario», ha recalcado Raquel Aguilar, vicedecana del COIAL. «Hay que poner a trabajar a nuestros institutos de investigación y universidades porque sabemos que el conocimiento y la tecnología son las mejores herramientas para combatir este problema: ya ha pasado con la tristeza, el escarabajo de la patata o el picudo. Tenemos ingenieros especialistas de primer orden y exigimos un plan dotado y coordinado entre todas las administraciones afectadas para desarrollar las labores de investigación, información, prevención y ejecución de planes y protocolos. La coordinación y la suficiencia de recursos son cruciales para que la xylella sea solo un mal recuerdo dentro de unos años», ha añadido Aguilar.

Sobre la tipología de la bacteria, Esther Marco, investigadora del IVIA, ha explicado que la Xylella tiene la capacidad de mutar y que hasta ahora lo ha hecho en cuatro subespecies: fastidiosa, multiplex, pauca y sandy. También ha hablado sobre «su facilidad para intercambiar material genético, lo que le permite adaptarse a nuevos huéspedes». En estos momentos, hay hasta 360 especies en todo el mundo vulnerables a su ataque. La bacteria se aloja en el xilema de la planta, se multiplica y se acumula en los vasos, lo que impide la circulación de la savia y acaba por secar a su huésped. Los síntomas no son específicos, aunque en muchos casos provoca necrosis en las hojas y en otros la planta afectada no presenta síntomas. Las enfermedades que provoca, asociadas a las especies a las que ataca, no tienen cura. En cuanto a su localización, tiene una prevalencia mucho mayor en la costa que en el interior, una regla que se cumple tanto en la Comunidad Valenciana como en el resto de la península.

 

Vectores diferentes
Por lo que se refiere a los vectores (insectos que propagan la bacteria), el catedrático Ferrán García Marí ha explicado que hay tres familias que tienen capacidad para propagar la bacteria, aunque no saben aún con seguridad qué especies en concreto lo hacen y cuáles no. Las familias son los cicadomorfos, los cercópidos y los aphrophóridos. El Philaeus spumarius pertenece a esta última y según los estudios llevados a cabo en Baleares es el que más capacidad tiene para transmitir la Xylella. En la Comunidad Valenciana ha sido capturado en una de cada 400 trampas instaladas. Transfieren la bacteria a la planta al pinchar con su trompa en busca de alimento. La Xylella no les afecta, y tampoco a su descendencia. Los científicos también saben que, dependiendo de cada territorio, los insectos que propagan la bacteria son diferentes, por lo que tienen que estudiar la biología y la sociología de los mismos para conseguir extraer conclusiones útiles para la lucha contra la plaga.

 

Preocupación y unión en el sector
En la mesa redonda compuesta por los representantes de AVA, La Unió, UPA, FEPAC y FECOAV se ha constatado la preocupación y unión del sector agrario valenciano, que ha reclamado con contundencia coordinación y medios para hacer frente al problema.

El secretario autonómico de Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco Rodríguez, ha afirmado en la clausura que en la Comunidad Valenciana «todos los grupos, ya seamos políticos o técnicos, estamos muy implicados en frenar el avance de la Xylella. Además, tenemos unos investigadores muy capaces, con un gran conocimiento de la situación. Vamos a intentar trabajar con calma y colaborar para tener más y mejores medios para los investigadores, algo fundamental para abordar con posibilidades de éxito la tarea que tenemos por delante».

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